HEMPSTEAD, NY.- Esta vez Barack Obama fue firme y mucho más consistente ante
 un Mitt Romney que se vio en algunos tramos del debate rebasado en sus propias
 contradicciones.
De acuerdo con una encuesta conducida por CNN inmediatamente después del segundo
 debate, el presidente Barack Obama ganó el encuentro con 46 por ciento, mientras que
 39 por ciento favoreció a Romney. El muestreo tiene un margen de error de siete puntos.
La energía, economía y los impuestos coparon las primeras preguntas del debate 
celebrado en la universidad de Hofstra, que tuvo un tono marcadamente diferente del 
primero no sólo por el formato de asamblea, en el que un grupo de electores indecisos 
pudieron formular sus preguntas directamente a los candidatos, sino porque el candidato demócrata estaba obligado a emparejar la contienda después de perder en el primer debate.

Obama arrancó marcando la pauta arremetiendo contra el plan económico de Romney,
 sobre el que ironizó diciendo que "el supuesto plan de cinco puntos en realidad es de
 uno solo, defender a la gente pudiente".
"Esa ha sido su filosofía en el sector privado. Esa ha sido su filosofía como un gobernador.
 Y esa ha sido su filosofía como un candidato presidencial", dijo Obama.
Romney replicó diciendo que Obama ha fallado a lo largo de sus cuatro años de 
administración .
"Las políticas del presidente han sido negativas y no han devuelto a los estadounidenses
 sus trabajos sino todo lo contrario", dijo Romney.
Obama se esmeró en enfatizar en las inversiones extranjeras de Romney y en su
 participación en la firma privada Bain Capital.
Por su parte, Romney acusó al presidente de llevar al país "por la misma ruta de Grecia",
 en relación con el endeudamiento público.
El tema migratorio tuvo su momentum en este segundo debate, y permitió al demócrata
 Obama quedar en mejor posición respecto del republicano, particularmente sobre la 
necesidad de promover la reforma migratoria y el Dream Act para los estudiantes
 universitarios indocumentados.
Romney, si quiso sumar votos entre los inmigrantes se equivocó cuando ratificó que
 "no dará amnistía a quienes han venido ilegalmente".
Obama, en cambio, fue más específico al insistir en que favorece a una solución
 "más global y solidaria del problema".
Tanto Obama como Romney se interrumpieron en varios pasajes del debate y la
 moderadora Candy Crowly tuvo que intervenir pero sin la contundencia que debía,
 ya que en algunas instancias ambos candidatos prosiguieron discutiendo.
Los últimos sondeos dan un empate técnico entre Obama y Romney, e incluso la 
nueva encuesta de Gallup mostró al republicano adelante con 50 por ciento frente a
 46 por ciento para Obama en las preferencias del electorado.
El debate tuvo su clímax cuando una de las preguntas puso sobre el tapete la situación 
de Libia y el ataque en Benghazi a la embajada estadounidense en el que murió el
 embajador Christopher Stevens.
Obama refutó a Romney visiblemente encolerizado y defendió que desde el principio su administración calificó el ataque como un acto terrorista.
El presidente condenó a Romney de "politizar un tema de seguridad", por lo que exigió 
al republicano tener más coherencia y altura en respeto de la memoria de quienes
 murieron defendiendo al país.
“Soy el presidente y siempre soy responsable”, increpó Obama a Romney.
Obama concluyó haciendo una panorámica de su visión sobre el futuro de Estados 
Unidos y marcó las diferencias sobre el candidato republicano; al mismo tiempo expresó
 las razones por las que, dijo, debía ser reelegido el próximo 6 de noviembre.

Tomado http://voces.huffingtonpost.com/2012/10/17/segundo-debate-obama-romney_n_1972515.html